Negar el conflicto armado en Colombia es tan contraevidente como negar el holocausto judío o la muerte de negros a manos del Ku Klux Klan. Sin embargo, borrador en mano, altos funcionarios alegan razones y causas políticas para reducir la importancia histórica de este período y dejarlo en aisladas manifestaciones de delincuencia. Así, en Colombia el guerrillero no sería guerrillero sino un delincuente o un terrorista, las acciones de los cuerpos de seguridad harían parte de la política de seguridad del ciudadano, y los acuerdos de paz serían solo un engaño de la guerrilla a gobernantes cándidos o cómplices. Para afirmar que todo se redujo a un combate contra el crimen habría que enmendarle la plana al Congreso que en la ley de 2011 habló del “conflicto iniciado en 1985” y corregir por igual el informe final de la Comisión de Memoria del gobierno que en 2013 informó que “el comienzo del Frente Nacional en 1958 fue el origen del conflicto armado”. Para sostener esa inexistenci...
por @OParraAnaliza - @OParraVida